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Especialidad

Psicología infantil y de adolescentes

Los niños no dicen «estoy ansioso»: lo actúan. Y los adolescentes casi nunca hablan con quien los está evaluando. Mi trabajo es traducir eso y darle a la familia un plan.

La mayoría de familias llega cuando el colegio llamó. Y llegan con una pregunta que suele venir con culpa: ¿estoy criando mal o a mi hijo le pasa algo? Casi nunca es ninguna de las dos cosas en la forma en que la imaginan.

Los niños expresan el malestar con el cuerpo y con la conducta, porque todavía no tienen las palabras. Un niño que pega, que no quiere ir a la escuela, que retrocede en el control de esfínteres o que se despierta llorando, está comunicando algo con el único lenguaje que tiene disponible. El berrinche no siempre es malcrianza, y a veces sí lo es: distinguirlo es trabajo clínico, no de intuición.

Con adolescentes el desafío es otro. Llegan obligados, cerrados y convencidos de que voy a ser una extensión de sus padres. Ganar ese espacio de confianza es la primera parte del tratamiento, y es la parte que no se puede saltar.

Cuándo consultar

No necesitas identificarte con todas. Si dos o tres te describen, vale la pena conversar.

Un cambio brusco de conducta que dura más de un mes
Retrocesos, irritabilidad, aislamiento o agresividad que aparecieron y no se van.

El colegio reporta algo que en casa no ves, o al revés
Cuando el comportamiento cambia según el contexto, la información está en esa diferencia.

Se niega a ir a la escuela o empezó a bajar el rendimiento
Casi nunca es pereza. Suele haber ansiedad, un problema de aprendizaje o algo social debajo.

Hitos del desarrollo que no llegan a tiempo
Lenguaje, juego simbólico, contacto visual, interacción con otros niños.

Le cuesta regular emociones mucho más que a otros niños de su edad
Intensidad, duración y dificultad para volver a la calma.

En adolescentes: aislamiento, cambios de sueño o de alimentación, autolesiones
Estos últimos requieren consulta sin esperar. No es una etapa.

Cómo trabajo con niños y adolescentes

01

El paciente es el niño; la familia es parte del tratamiento

No existe trabajo infantil eficaz sin orientación a padres y cuidadores. Está incluida siempre, no es un servicio aparte.

02

Evaluación antes de intervención

Aplico instrumentos apropiados para la edad y recojo información del colegio cuando hace falta. Solo después construimos el plan.

03

Juego y herramientas adecuadas a la edad

Con niños pequeños el trabajo es a través del juego, el dibujo y la narración, porque es su lenguaje natural.

04

Terapia ABA para autismo y neurodesarrollo

Tengo formación específica en análisis conductual aplicado, con objetivos medibles y trabajo coordinado con la familia y la escuela.

05

Con adolescentes: confidencialidad acordada

El adolescente necesita saber que su espacio es suyo. A los padres les entrego avance general y recomendaciones, no el contenido literal de cada sesión. Ese acuerdo se establece con todos desde la primera cita.

Qué incluye tu proceso

  • Valoración inicial gratuita con los padres o representantes
  • Evaluación con instrumentos apropiados a la edad
  • Informe con hallazgos y plan de intervención por escrito
  • Orientación a padres y cuidadores en cada etapa
  • Coordinación con el colegio cuando es necesario y autorizado
  • Pautas concretas de manejo para la casa, no consejos generales
  • Derivación a neurología, terapia de lenguaje u ocupacional si el caso lo requiere

Precio

ModalidadValor
Primera valoraciónGratis
Una sesión $15
Proceso de 4 sesiones (ahorras $5) $55
Proceso de 8 sesiones (ahorras $16) $104

Sesiones de 60 minutos. Virtual, presencial o a domicilio en Quito, al mismo precio. Ver todos los precios.

Preguntas frecuentes

Desde los 3 años. Antes de esa edad el trabajo se hace principalmente a través de orientación a los padres y observación del desarrollo.

Al inicio sí, especialmente con niños pequeños. Después el espacio suele ser del niño, con reuniones periódicas contigo para revisar avances y ajustar las pautas de casa. Con adolescentes, la sesión es individual desde el comienzo.

No. Los problemas infantiles casi nunca tienen una causa única y la culpa no es una herramienta clínica útil. Lo que sí voy a darte son pautas concretas de manejo, porque tú eres la persona que está con tu hijo el resto de la semana.

Puedo hacer la evaluación psicológica y aplicar instrumentos de tamizaje y valoración. Un diagnóstico formal de trastorno del neurodesarrollo suele requerir valoración interdisciplinaria; si ese es el caso te lo digo y te derivo con el informe correspondiente, para que no pierdas tiempo.

Es muy frecuente. Empieza tú: una o dos sesiones de orientación a padres suelen cambiar la dinámica lo suficiente para que él acepte venir. Nunca recomiendo llevarlo engañado; eso quema la posibilidad de vínculo terapéutico.

Sí, dentro de Quito, y a veces es lo más indicado: ver al niño en su propio entorno da información clínica que no aparece en un consultorio.

Si estás en una situación de riesgo inmediato, no esperes una cita. Llama al 911 o acude al servicio de emergencias más cercano.

Primera cita sin costo

Conversemos sin compromiso

Agenda una hora conmigo, cuéntame qué está pasando y te digo con honestidad si puedo ayudarte, cuántas sesiones estimo y cómo sería el proceso.